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miércoles, 4 de julio de 2012

Euforia

Llega, llega con fuerza, como si no hubiera mañana, como si no quedase un minuto más, como si la eternidad quedara reducida a un montón de cenizas.
Es imprevisible, incontrolable, ineludible. No puedes evitarlo porque es inevitable. Su cometido es atraparte, envolverte…
Y te abrazará con la fuerza de mil mares embravecidos, con la fuerza de un huracán, de una tormenta.
Y cuando sueltas ese grito de victoria, de felicidad, de euforia, entonces todo vuelve a la calma de repente.
Y la historia vuelve a comenzar.

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