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domingo, 30 de octubre de 2011

Obsesión

Ella es. Yo soy.
Ella dice. Yo hago.
Ella ríe. Yo sonrío.
Ella llora. Yo consuelo.
Ella canta. Yo escucho.
Ella baila. Yo observo.
Ella besa. Yo sueño.
Ella muere. Yo muero.

Fdo.: ...el que no pudo vivir sin ella...

Vivirás

Te reirás de la vida. Cantarás a voz en grito. Correrás bajo la lluvia. Regalarás sonrisas. Te reirás de tonterías. Comerás chocolate a escondidas. Bailarás hasta el amanecer. Jugarás tu propio partido. Mascarás chicle de sandía. Llorarás con un libro. Ofrecerás tu mano. Dirás “te quiero” a esa persona. Pensarás con los pies. Harás todo al revés. Beberás de sus labios. Sorberás con la pajita. Jugarás al escondite. Te comprarás un reloj de cuco. Matarás a un mosquito de una palmada. Gritarás para sentirte libre. Soñarás despierto. Te estremecerás con un beso. Llevarás gafas de sol. Explotarás pompas de jabón. Te harás twitter. Llorarás de alegría. Reirás por no llorar. Lucharás con espada, yelmo, escudo y armadura. Verás arte. Viajarás. Pasarás tardes conectado al ordenador. Verás “Desayuno con diamantes”. Querrás ir a Nueva York. Meterás la pata. La volverás a meter. La meterás de nuevo. Copiarás mal los enunciados del examen de matemáticas. Mirarás tu reflejo en los cristales de los coches. Dormirás. Tendrás un cajón lleno de cosas inútiles (tu madre lo llamará “el rincón de la mierda”). Tomarás decisiones precipitadas. Irás al cine. Te enamorarás de la luna llena. Mirarás por la ventana cuando tengas que estudiar. Te perderás en los aeropuertos. Tendrás pesadillas de tus profesores. Tendrás días rojos. Sacarás la lengua a un niño. Discutirás con tus hermanos. Sentirás que has descubierto América cuando te encuentres dos céntimos en el suelo. Tu sonrisa dará color a la lluvia.

sábado, 15 de octubre de 2011

Soy el viento

A veces, sueño que soy el viento.
Libre, fugaz, efímero...
Vuelo sin rumbo, pues no lo necesito. Yo soy el rumbo.
Subo y bajo montañas en cuestión de segundos, y puedo dar la vuelta al mundo en apenas unas horas.
Viajo a lugares donde siempre quise ir. Alcanzo alturas insospechadas, y me deslizo a sitios a los que de ninguna otra forma sería capaz de acceder.
Si me dejo llevar, me convierto en una respiración acompasada, en una bocanada, en un suspiro.
Soy veloz, muy veloz. Puedo correr junto a una manada de caballos o junto a un coche, y puedo volar más rápido que un avión.
Si me aburro, jugueteo con los cabellos de una muchacha, alborotándolos graciosamente.
No hay nada que pueda detenerme cuando me enfado. Formo tormentas eléctricas, hago que llueva, creo tornados,...si me alío con el mar, juntos desatamos grandes tempestades.
Pero soy también esa brisa fresca que te acaricia por las mañanas al despertar, la fuerza que permite navegar a un barquito de vela y eleva la cometa de un niño.
A veces, sueño que soy el viento.
Libre, fugaz, efímero...

martes, 11 de octubre de 2011

Aquarius Libre



"Cuando naces, todos a tu alrededor sonríen orgullosos y tú lloras. Ve y vive tu vida de forma que cuando tú mueras seas tú el que sonría y todos a tu alrededor lloren"

viernes, 7 de octubre de 2011

Weekend

Sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweet, sweeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeet.....


Weekend

miércoles, 5 de octubre de 2011

Espinas

La vida no es un camino de rosas.
Bueno, tal vez sí.
De rosas con espinas. Con puntiagudas y afiladas espinas que se esconden tras una aparente belleza de un color rojo intenso.
Nos trata mal, nos tira al suelo y no hace amago de ayudarnos para ponernos de nuevo en pie. Parece que lo único que quiere es eso, tirarnos, derribarnos una y otra vez, hacernos perder la esperanza de que llegaremos sanos y salvos a nuestro destino.
“¿Y cuál es ese destino?”, te preguntarás.
La respuesta es fácil: “Ni puñetera idea.”
“Entonces, ¿cómo sabremos que hemos llegado?”, insistirás.
La respuesta es obvia de nuevo: “No lo sabremos.”
¿Deprimente? ¡Por supuesto!
Porque, vamos a ver, analicémoslo con sangre fría: todo lo que hay que sufrir...¿para qué?
Oh, hay teorías sobre eso, claro, sobre ese famoso “¿para qué?”. Algunos creen en un Ser Superior que nos protege desde algún lugar, están los que sostienen la teoría de la misteriosa reencarnación, otros dicen que nos espera una realidad adimensional...
Pero al fin y al cabo, no podemos saltarnos vivir, y no tenemos total certeza de que lo que nos espera no sea simplemente “nada.”
Sí, como decía, absolutamente deprimente.
Pero entonces, tras desvariar un rato sobre todo lo malo que tenemos que sufrir, escucho en la radio una canción que me encanta, y se me escapa una sonrisa.
Cojo un libro y me absorbe tanto que se me escapa una sonrisa.
Sueño que estoy volando por encima de las nubes, y, en sueños, se me escapa una sonrisa.
Siento la brisa fresca y se me escapa una sonrisa.
Y entonces pienso: “Tal vez la vida nos entrega más de lo que queremos ver, sólo que está tan escondido como las espinas del rosal”