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jueves, 29 de septiembre de 2011

Amnesia

Encerré mis recuerdos en el tercer cajón de mi armario para que no escaparan.
La oscuridad más absoluta se cernió sobre mí en el momento en el que cerré con llave y me la guardé en uno de los rincones de mi corazón.
Ahora voy a la deriva sin saber quién soy.
Sólo hay en el mundo una persona capaz de abrir de nuevo mi mente a mis recuerdos, una persona capaz de encontrar la llave escondida en mi corazón, y abrir con ella ese cajón. Pero primero he de encontrar a esa persona.
Hasta entonces, iré a la deriva, flotando entre el todo y la nada, sin saber quien soy.
¿Por qué lo hice? ¿Por qué encerré toda mi vida en un cajón? La respuesta a esa pregunta está dentro de ese cajón, pero espero averiguarlo algún día.
Hasta entonces, iré a la deriva, sin saber quien soy.
Y siento que el lugar de mi corazón que es ahora ocupado por la llave, volverá algún día a estar lleno de pompas de jabón, de gafas de sol, de sueños por cumplir, de fantasías, de palabras y de sonrisas.
Hasta entonces, iré a la deriva, entre espesas aguas hechas de mentiras, sin saber quien soy.
Pues… ¿Acaso no todas las vidas son mentira? ¿Acaso no nos engañamos a nosotros mismos fingiendo ser lo que no somos? Cuando alguien encuentre la llave de mi corazón, mi vida dejará de ser una mentira.
Hasta entonces, iré a la deriva, sin saber quien soy.
Porque he de recordar. Recordar es para aquellos que han olvidado. Y yo lo he olvidado todo, y algún día he de recordar, he de recordar por qué he olvidado.
Hasta entonces, iré a la deriva, sin saber quien soy…


lunes, 26 de septiembre de 2011

Poema

La vida me pidió que combatiera
y organicé mi corazón luchando
y levantando la esperanza.
Hermano del hombre soy,
de todos,
deber y amor se llaman mis dos manos.

Pablo Neruda

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Me preguntas por qué?

- No lo entiendo...¿por qué vas a hacerlo? ¿Por qué arriesgarte pudiendo estar a salvo? Dime, ¿por qué?
+ ¿Que por qué?, ¿Y tú me lo preguntas? Porque sí, porque me da la gana, porque lo digo yo, porque me gusta, porque sé que puedo hacerlo, porque es lo que quiero, porque me lo voy a pasar bien, porque voy a superarme, porque la vida es un reto, porque no sé dónde estaré mañana, porque no tengo miedo al rechazo, porque me gusta saltar al vacío, porque un no acepto un no por respuesta, porque hay que arriesgarse... simplemente porque sí, porque quiero. ¿Te vale?

domingo, 18 de septiembre de 2011

Vaguería

- ¿Qué haces hoy?
+ Nada.
- Pero si ayer hiciste lo mismo.
+ Ya, pero es que no he terminado.
Échale un vistazo a Desmotivaciones

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El Ángel Caído

Mmm... ¿hay alguien en Madrid a quien no le guste El Retiro? Mejor dicho, ¿existe alguien en Madrid que no ame El Retiro?
Los árboles, el lago, la gente paseando, el césped...y claro, ese punto clave en Madrid denominado Glorieta del Ángel Caído.
Simplemente me encanta. A lo mejor un poco tétrica, pues es la única representación del demonio en escultura que existe en el mundo entero...¡¡en el mundo entero!!
No sé, tal vez sea mi imaginación, pero esa figura tiene algo especial...quizá ese gesto de auténtico terror en el rostro, o las imponentes alas que crecen de su espalda, o esa retorcida postura que hace pensar que algo le atemoriza y le corroe...
Como digo, tiene algo especial.
Me encantan los atardeceres allí. Además, a eso de las seis de la tarde siempre hay gente patinando alrededor. Hacen mil y una piruetas, y es realmente espectacular.
En definitiva... no hay nada mejor que pasar una tarde bajo la sombra del Ángel Caído :)

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Nuevos comienzos

Nueva clase. Algunos conocidos, otros nuevos. Gente con la que nunca has hablado y gente de hola y adiós.
Nuevo curso.
Nuevas asignaturas.
Nuevos profesores.
Nuevas sensaciones.
Los nuevos comienzos son duros, pero no estamos solos en esto... ¡lo haremos juntos!

martes, 13 de septiembre de 2011

Fin de la libertad condicional

Bueno, quedan apenas 12 horas para que mi libertad se acabe y de nuevo la rutina, los horarios, las prisas y esa maldita acción denominada "estudiar" me encadenen otra vez...
Sí, el instituto.
Libros, letras, palabras, números, amigos, horas frente a la mesa, aburrimiento, euforia, encaprichamientos, risas, llantos, recuerdos, el olor de las clases, tiza, pupitres, ventanas que conducen a la libertad, trabajos, exámenes, recreos deseados, viernes, y lunes, claro, música, canciones, salidas, chicos, maquillaje, ropa (¡¡no sé qué ponermeeee!!), planchas del pelo, hormonas, muchas muchas hormonas...
En definitiva, el instituto.
Y empieza mañana :(

Gossip Girl

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"Ponte guapa, saca los tacones, mídelos
 y asegúrate de que superen los diez centímetros.
Haz que tus pasos suenen a pesar
del volumen de la música."

domingo, 11 de septiembre de 2011

Salas de espera

Hoy voy a contar algo curioso y en parte divertido...voy a hablaros de las salas de espera, esas agobiantes habitaciones sin ventanas en las que puedes pasar horas y horas deseando que se abra la puerta del fondo y alguien pronuncie tu nombre para poder escapar.
Es algo curioso lo que ocurre en las salas de espera.
Sin ir más lejos, hace unas semanas estaba yo en la consulta del médico, esperando, claro, rodeada por una cantidad importante de seres de variopintas e interesantes cualidades.
Me encontraba en un rincón apartado, tratando de no aburrirme demasiado, pero como en las salas de espera el único entretenimiento que hay son las revistas del corazón, pues estaba más aburrida que un perejil. Así que me puse a observar a la gente.
Como ya he dicho, los especímenes en cuestión eran bastante variados.
Para comenzar, teníamos a una señora que rondaría los 50, con dos hijos (si es que eran sus hijos) de unos 10 u 11 años. Los dos niños se peleaban por jugar con el móvil de su madre mientras ésta charlaba tranquila y alegremente con una mujer latina que supuse sería la niñera de los niños. Por esta conversación me enteré de todo el verano de la mujer y de todo lo que habían hecho sus hijos durante las vacaciones.
En frente de mí había otra madre, más joven, con un niño de tal vez 7 años. Pero menudos siete años. No se estuvo quieto en todo el rato que estuvo allí, mientras que la madre, impasible, miraba atentamente su móvil como si fuera lo más interesante del mundo. Estos entraron en la consulta más o menos rápido.
En el rato que estaban dentro, llegó otra pareja. Las palabras del hombre a los cinco minutos de haberse sentado fueron estas: "No sé para qué coño pedimos hora. A la gente no le importa una mierda tu vida. Es un puto asco. Para qué pedir hora si luego nunca entras cuando toca, joder. Es una puta mierda."
Yo, que estaba con mis padres, les miraba y no sabíamos donde meternos.
Entre tanto, la mujer de los niños les había quitado el móvil y les había sentado a cada uno en un lado de la sala.
Luego estaba aquella señora de la esquina que no paraba de murmurar (no sé qué exactamente), y que me daba un poco de miedo. Iba vestida de un modo estrafalario...
En ese momento... "riiiiing-riiiiiing-riiiiiiiiiiiiiiiiiiiing". La mujer de los niños, claro.
Los carteles de silencio y de no móviles fueron violados en el momento en el que el sujeto descolgó el teléfono...
"¡¡HOLA!! ¿QUÉ TAL? SÍ, AQUÍ EN EL MÉDICO. MUY BIEN, YA ESTÁ EN CASA. AYER NOS DIMOS UN SUSTO...SÍ, PORQUE PARECÍA QUE ESTABA MEJOR, PERO DE REPENTE NO PODÍA RESPIRAR, NI HABLAR, DEJÓ DE COMER...SÍ, COMO TE DECÍA, QUE EMPEZÓ A EMPEORAR DE REPENTE, Y CLARO, NOS ASUSTAMOS. PERO RESULTÓ QUE LA CÁNULA QUE TENÍA LE APRETABA MUCHO Y CLARO, ESO ES MUY MOLESTO. PERO YA ESTÁ BIEN, NO ESTÁ INGRESADO NI NADA, Y ESTA MAÑANA HA SALIDO A DAR UN PASEO Y BIEN... OYE, LUEGO...SÍ, SÍ, AL CINE...¿CUAL? PROYECCIONES, VALE. ¿QUÉ PELÍCULA? LA DE LOS PINGÜINOS, DE ACUERDO. SÍ, LUEGO NOS VEMOS. ADIÓS, ADIÓS."
¡¡Casi llega la policía porque superaba el número permitido de decibelios!! Pero eso no es todo, pues a los cinco minutos, volvieron a llamarla, y a los cinco siguientes otra vez... total, que escuché la historia de la maldita cánula tres veces.
A todo esto, el hombre de en frente "me cago en la puta, yo me voy de aquí, menuda mierda, puto asco, joder", la estrafalaria del rincón murmurando, los niños discutiendo y yo con un dolor de cabeza increíble debido a mis pupilas dilatadas...
Porque, sí, tenía consulta con el oculista, no con el psiquiatra.

Todo el mundo

- Eso no está bien.
+ Pero todo el mundo lo hace...
- Tienes razón.
  Cinco millones de moscas no pueden estar equivocadas. 
  Come mierda.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Sueña :D


Sueña que saltas,
Sueña que vuelas,
Sueña que subes
Con la marea.

Sueña con aire,
Sueña con agua,
Sueña con fuego,
Que arda tu alma.

Sueña que eres
Chispa de vida,
Vida en un sueño,
Sueño que alivia.

Y al despertarte,
Mira hacia el cielo,
Busca tu estrella,
Vive tu sueño.


M.

PS: Va por ti, ya sabes quien <3

domingo, 4 de septiembre de 2011

Nada

Hay veces que no sientes nada.
Tu corazón, tu alma, desaparecen sin más. No encuentras esa chispa que da color a la vida. Todo es grisáceo.
No es una sensación agradable. Más bien es como...pasar de todo. Tú vas completamente a tu aire.
Te entran ganas de llorar por todo, aunque en realidad no exista una razón para ello. Aunque, ¿se necesita una razón para llorar? No, simplemente sientes como se te nubla la vista momentáneamente, y tus ojos se humedecen de un modo peligroso e incluso alarmante. Luego un escalofrío inquietante como el producido por esa sensación de haberte comido un caramelo muy ácido te recorre de arriba abajo, y sientes en la nariz un cosquilleo, como si quisieras estornudar pero no pudieras.
Pero luego, demasiado pronto, se pasa.
Bostezas y te secas los humedecidos ojos, justo antes de que se desborden y provoquen algo indeseado.
Entonces suspiras hondo y profundo, cierras lo ojos, y tras contar diez largos segundos, vuelves a abrirlos.
Y te quedas mirando a la nada, con un gesto totalmente inexpresivo, olvidándote de todo. Sólo estás allí, haciendo que piensas o que estás recordando, pero la realidad es que tu mente está totalmente en blanco, como si no hubiera nada que olvidar o que recordar.
Al cabo de un rato, vuelves de nuevo al mundo y sacudes ligeramente la cabeza para hacer llegar los recuerdos y pensamientos de nuevo al interior de tu mente.
Y es entonces cuando te preguntas: “¿Qué ha pasado?”
Pero no existe respuesta a tan atrevida pregunta. No es que no puedas encontrarla o que no la sepas, sino que simplemente no existe. Ese par de minutos en los que has estado fuera de tu cuerpo son para ti como una laguna en tus recuerdos. No puedes recordar lo que pensabas antes de encerrarte en tu mente y dejarla totalmente en blanco. No que no lo puedas recordar. Simplemente no existe.
Luego, vuelves a sentir.

viernes, 2 de septiembre de 2011

You


September


Al revés



- ¿Soy yo, o el mundo está patas arriba?
+ Mmm, tal vez sea tu imaginación...
- No, no, las nubes son reales.
+¿Y qué hay de todas esas amapolas? No pueden ser de verdad.
- Lo sé... demasiado rojas. Pero...
+ ¿Pero qué?
- Mira al cielo. Las nubes son reales. Estoy segura.
+ No hay nada seguro aquí.
- Sí, todo es confuso. ¿Será un sueño?
+ ¿Sueño? Más bien pesadilla.
- ¿Pesadilla? Mira esas amapolas... las pesadillas no son tan hermosas.
+ ¿Por qué te empeñas en ver tan solo las amapolas? Fíjate en aquellas nubes de tormenta.
- No. Me gusta más mirar hacia arriba... Mirar para abajo me marea.

Muy, muy, muy cabreada

Pufff... otra vez esa sensación...
Ganas de gritar, de pegar a alguien, de arrasar con todo lo que encuentras a tu paso, de pegar un mordisco a algo, y sí, ganas de llorar, claro.
Todo ello sin razón alguna. Simplemente, y cito a Audrey Hepburn en " Desayuno con diamantes", tienes un día rojo.
Bueno, tal vez no es todo un día. Quizá sean tan solo unas horas, unos minutos o incluso unos segundos.
No sé, pero os aseguro que esas ganas de gritar y de pegarle un par de buenas patadas al mundo están ahí, aunque he de decir que, a veces, desaparecen tan rápido como llegaron.
Malditas hormonas.