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viernes, 8 de julio de 2011

Luna de plata

Luna, escúchame.

Sé que puedes verlo todo, oírlo todo. Eres la diva de la noche, el momento en que las criatura mágicas salen de sus escondites, cuando los besos se dan silenciosos, ocultos bajo tu luz de plata. 
Sé que puedes guardar un secreto, pues el Sol te abandonó y no puedes hablar con nadie. Pero cuéntame el tuyo.
Cuéntame cómo, aún estando sola, eres capaz de resplandecer como si no te importara.
Dime cómo lo haces.
Qué es lo que hay en tu luz que embruja a los mortales, que le hace perder la cabeza por ti, que les lleva a la locura.
Cuéntame el cuento de tu vida, de tus amores y desventuras.
Cuéntame la historia que todo el mundo quiere oír, esa que nadie entiende porque nadie es capaz de comprender tu soledad.
Dime, Luna, cuéntamelo. También se guardar un secreto, porque el Sol me abandonó. Me dejó sola en medio de un mar de recuerdos, confusiones, sentimientos y sueños rotos.
Dímelo, desahógate, sé guardar un secreto, he sentido la traición en mi sangre, he probado el sabor agrio de la derrota, y la amargura de la soledad.

Luna, escúchame.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Todos tenemos dos caras, como la luna

Hada dijo...

Me encanta, me encanta, me encanta...
Todos en alguna ocasión hemos mordido el polvo, el desazón de la tristeza por un amor fallido o un proyecto fracasado.
Todos hemos sufrido daños colosales a nuestros ojos.
Todos nos hemos sentido solos en más de una ocación.
Pero nunca se ha de perder la esperanza.
Y bien cierto es lo que hay dicho Anónimo: "todos tenemos dos caras,como la luna".

Marta dijo...

Gracias por tu comentario :)